Home
Marcelo T. de Alvear 2415, C.A.B.A.
+54 11.48222905, 48226458, 48253649 

Discurso Presidencial del Dr. Carlos A. Pellegrini

Buenas tardes damas y caballeros.
Quiero darles mis cordiales felicitaciones a los 1622 Iniciados, ahora nuevos Fellows del American College of Surgeons, a sus familias y amigos. Deseo extender además mi cálida bienvenida a los nuevos Fellows Honorarios y agradecer  a todos aquellos que han elegido unirse a esta celebración.

Hay algunos eventos en la vida que se graban para siempre  en nuestra memoria. Estos eventos definen para una persona o una organización, un “antes” y un “”después” en su trayectoria. Son los eventos que hacen historia. Hoy estamos reunidos aquí para celebrar dos de ellos. En cuanto a nuestra organización, American College of Surgeons, celebramos 100 años de trayectoria. Así es que una noche como esta en el otoño de 1913, el College inauguraba su primera convención y admitía 1065 iniciados de Canadá y Estados Unidos y 5 Fellows Honorarios. En cuanto a ustedes, los nuevos Fellows, es la celebración de haber conseguido un logro increíble: no sólo atravesaron el colegio, la facultad de medicina, el entrenamiento de la residencia y la certificación, sino que además se establecieron lo suficiente en su comunidad, para ser reconocidos por sus compañeros y elegidos para Fellowship en este College.

Esta noche quiero remarcar la importancia de este evento, tanto para el American College of Surgeons como para sus Fellows. Sería tentador analizar la trayectoria del College, o quizás algunos aspectos de su ilustre historia, pero en cambio, he elegido un breve video que habla del significado del College, refleja el concepto de Fellowship y explica porque decidieron ser cirujanos (VIDEO) Espero que ustedes sientan el mismo orgullo que sentí yo en 1982 cuando comencé mi carrera como Fellow en el College. Ojala el brillante pasado de nuestra organización, ilumine el camino para todos nosotros.

Con respecto a ustedes, los nuevos Fellows , ustedes son excepcionales y diversos. Excepcionales porque este grupo de 1622 iniciados, es uno de los más numerosos admitidos al American College of Surgeons en su historia. Son diversos en cuanto a edad, género, origen e intereses. En cuanto a su edad incluye a las generaciones Y, X y Baby Boom, y aunque la mayoría de ustedes tienen menos de 50 años, damos hoy la bienvenida a 24 nuevos Fellows mayores de 60. En cuanto al género, 321 de ustedes son mujeres, el número más grande que alguna vez se haya iniciado en un grupo. En cuanto a intereses, representan a 14 especialidades. Con respecto a su origen, 1276 son de Estados Unidos y Canadá, y 346 pertenecen a 55 países alrededor del mundo. De los cuales 110 son de América Latina, 111 de Asia, 72 de Medio Oriente, 37 de Europa, 4 de Australia y Nueva Zelanda y 12 de África. Para continuar la tradición iniciada por mi predecesor, el Dr. Brent Eastman, quisiera que se tomen un momento para presentarse a las personas a su lado (pausa)… espero que hayan conocido a alguien que se convierta en un amigo para el resto de su vida.

Ahora quiero hablar sobre su futuro. No pretendo tener una bola de cristal y desearía conversar con ustedes más que ofrecerles un discurso, pero debido a las imposibilidades físicas de establecer una conversación personal, tendremos que conformarnos con un discurso. Creo que las lecciones que he aprendido como cirujano y como miembro de nuestro College, serán útiles para algunos de ustedes mientras se adentran en esta nueva era de su vida, la era a partir de su Fellowship. Hay tres temas acerca de su futuro que me interesa desarrollar. Primero, quiero describirles las principales fuerzas que afectaran la práctica quirúrgica en las próximas décadas. Segundo, quiero convencerlos de que pueden forjar su propio futuro, darle forma, definirlo. Y tercero, sugerirles que este College, su College, les proporciona la mejor y más amplia plataforma para conseguir moldear su futuro, al mismo tiempo que les aporta una serie de valores que les servirán de guía moral.

I. Vientos de cambio – El futuro de la cirugía y los cirujanos
Ciertas fuerzas determinantes están cambiando la manera en que practicamos cirugía y creo que tendrán un impacto significativo en la próxima década. Para hoy elegí tres ejemplos que los afectaran a todos por igual, sea cual fuera su país de origen  lugar de trabajo. Estas influencias externas responden en su mayoría a avances en medicina, no es mi intención criticarlas sino describirlas. Los cirujanos necesitan conocerlas y comprenderlas para posicionarse mejor a sí mismos y a la profesión, y aunque esto represente un desafío, soy optimista, parafraseando a Winston Churchill, cada desafío representa una gran oportunidad.

A- Innovación y el fenómeno de aguas turbulentas
La introducción y adopción de nuevas ideas, técnicas y aparatos ha facilitado grandes avances en medicina y cirugía. Sin embargo, por muchos años, la cadencia con la que ocurrían estos avances, permitía intervalos de tiempo suficientes para probar y validar una nueva idea, y cuando esta demostraba ser útil, diseñar métodos de aprendizaje y entrenamiento para su adopción. De alguna manera podría compararse a un viaje por un río con trayectos rápidos intercalados con algunos de relativa tranquilidad para reponerse. La cadencia del cambio se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, y me atrevo a predecir que este ritmo solo se acelerará en el futuro: el equivalente a navegar permanentemente en aguas turbulentas… No es el cambio, sino su naturaleza y su cadencia lo que representa el mayor desafío para el cirujano del futuro. Por un lado, muchas innovaciones acaban por fracasar por no sobrevivir a la prueba del tiempo. Mientras que por el otro, desaprovechar una oportunidad puede tener efectos catastróficos en la práctica del cirujano. Es por esto que las decisiones deben ser tomadas rápido y deben ser correctas. El Dr. Gerry Fried, uno de los directivos de nuestro College, sugiere que al enfrentarse al dilema de adoptar una nueva técnica, el cirujano debe hacerse 4 preguntas básicas: (a) ¿Responde esta innovación a una necesidad médica? (b) ¿Le agrega valor a las opciones existentes? (c) ¿Es viable en las finanzas? (d) ¿Puede ser adoptada por el cirujano promedio con relativa facilidad?
El College, a través del Comité de Programas y la División Educación, bajo el liderazgo del Dr. Ajit Sachdeva, permanentemente analiza el horizonte en búsqueda de nuevas ideas y programas adecuados para formar a sus Fellows. La reunión a la que están asistiendo esta semana con sus variadas ofertas es un ejemplo. La Red de Institutos de Educación Acreditados que el College ha creado, y que ahora se extiende más allá de Estados Unidos y Canadá e incluye Europa, Asia y Medio Oriente, es otro ejemplo de la vasta plataforma que pueden aprovechar para avanzar en su futuro. Adaptarse a los cambios y su velocidad y aprender a elegir el camino correcto, es imperativo para su crecimiento y supervivencia, tanto como encontrar la corriente justa en aguas turbulentas.

B- Borrando las fronteras
Las especialidades médicas se desarrollaron en el siglo XX, y lo hicieron dentro de límites bien establecidos. Por ejemplo, cuando empecé mi práctica quirúrgica, todos conocíamos un límite preciso entre la labor de un cirujano (principalmente cirugía abierta) y el del resto de las especialidades clínicas (principalmente diagnóstico y terapias no invasivas). No obstante, en la última parte del siglo, la innovación condujo al desarrollo de nuevas ideas, métodos y aparatos, y como consecuencia, las fronteras entre especialidades han comenzado a borrarse. El tratamiento de la litiasis coledociana, otrora parte integral de la práctica del cirujano general, se convirtió en práctica del gastroenterólogo; así también el tratamiento de abscesos intraabdominales o la colocación de catéteres venosos centrales, antes solo materia quirúrgica, se encuentra actualmente en manos del radiólogo intervencionista.

Estas instancias son el resultado,  en parte, de nuestra inhabilidad para aprovechar nuevas oportunidades. Muchos cirujanos pensaron que volver al quirófano para operar y seguir usando herramientas del pasado, era mejor que volver a entrenarse y acompañar el progreso. Las fronteras continúan borrándose y mi predicción es que este proceso se acelerará en el futuro. Vemos esto cuando nos fijamos quién cuida hoy a nuestros pacientes complejos en unidad de cuidados intensivos o quién usa nuevas técnicas endoscópicas para tratar canceres incipientes en mucosas del tracto gastrointestinal. Yo creo que los cirujanos deben considerarse perfectamente calificados para realizar intervenciones, incluso aquellas realizadas con endoscopios, a través de orificios naturales o abordajes percutáneos. Los cirujanos, esencialmente, deberían ser lo que Dr. Tom Russell, Director Ejecutivo  de nuestro College hasta hace pocos años, llamó “biólogos intervencionistas”. Y me gratifica decir que hemos progresado en este terreno: los cirujanos generales continúan desarrollando técnicas mini invasivas. En el último tiempo, la cirugía vascular ha ido transformando el abordaje abierto tradicional hacia el endovascular guiado por imágenes. Con estos cambios se ha conseguido un impacto valorable en la sobrevida de pacientes con enfermedades vasculares. Debemos continuar con esta estrategia. Desde mi punto de vista, el cirujano inteligente del futuro será aquel que consiga manejar la totalidad de una  enfermedad, no solo la parte técnica, sino  aquel que pueda aprender y dominar los aspectos diagnósticos y terapéuticos de su especialidad, más allá de los límites tradicionales.

C- Calidad, costos y responsabilidad en el ámbito de la cirugía
La tercera fuerza relevante que impactará su práctica futura, es la preocupación creciente de la sociedad por lograr mejor calidad, mientras se controlan los gastos en el  cuidado médico.
 Dado que la práctica quirúrgica implica mayores riesgos que otras especialidades, preservar y mejorar la seguridad y poder medir la calidad de manera fidedigna, seguirá siendo una parte fundamental de nuestro trabajo. Además, como  utilizamos recursos sustanciales para cumplir con las necesidades de nuestros pacientes, las instituciones y la sociedad, pondrán presión sobre nosotros, para que rindamos cuentas de tales gastos.
Michael Porter definió “valor” como la relación entre costos y resultados. En su libro, “Redefiniendo el cuidado de la salud”, nos impulsa a focalizarnos en los resultados y nos aconseja medirlos de manera “sistemática y comprensible”. Yo creo que vamos a tener que ir mas allá de las mediciones corrientes de resultados, basados en valores objetivos interpretados por profesionales y vamos a tener que medirlos en base a los pacientes. Por ejemplo, al someterse a cirugía de la columna vertebral por dolor lumbar, no será la demostración de la fusión de las vértebras demostrada por rayos X  lo que importe, sino el alivio del dolor y la capacidad de reincorporarse al trabajo. Al someterse a cirugía antirreflujo, no será solo la normalización del pH esofágico, sino la desaparición del ardor percibido por el paciente. Esta es la nueva responsabilidad de nuestra tarea como cirujanos: responsabilidad en cuanto a calidad, seguridad, costos y resultados.
Este objetivo no puede conseguirse con individuos actuando aisladamente; requiere la formación de equipos de alta performance. Estos equipos necesitan liderazgo. No del líder autoritario de antaño, sino del tipo de líder que fomenta una comunicación excepcional, respeto y apoyo mutuo, y el desarrollo de medios directos para alcanzar el objetivo de nuestra misión: mejorar la salud de nuestros pacientes. Esta es un área que necesita de nuestro compromiso directo. El cirujano inteligente del futuro dedicará una gran parte de su tiempo al estudio del liderazgo, al desarrollo de inteligencia emocional, y al perfeccionamiento de habilidades no-técnicas. Su College está profundamente dedicado a estas áreas y ha creado la plataforma para apoyarla. Los aliento a comprometerse, no solo porque ayudará a su futuro, sino porque es lo correcto para nuestros pacientes y nuestra sociedad.

II. Moldeando vuestro futuro:
Mi hipótesis propone que cada uno de nosotros, en gran medida, tiene la oportunidad de moldear su futuro. Es cierto que existen fuerzas externas, algunas las describí previamente, sobre las que no podemos tener el control, pero nuestro compromiso directo puede ayudar a modularas y cambiar el resultado que generarían de otra manera. Siempre habrá pesimistas que dirán que el cielo se está cayendo, habitualmente señalan cuanto ha cambiado el mundo, que antes las cosas funcionaban mejor, y que obtienen poca ganancia por tanto sacrificio y horas de trabajo. Sugerirán además que no hay nada que puedan hacer para cambiar las cosas. Nos colocarán a los cirujanos como víctimas. Por eso les pido, usando las palabras de Colin Powell, que “Rechacen el camino fácil de la victimización”. No es atractivo para el resto de la sociedad y siguiendo ese camino no arribaremos nunca a soluciones efectivas y no lleva a ningún lado.
En lugar de eso, esta noche quiero decirles que el camino que ustedes han elegido, es el mismo que yo elegí, es un camino pleno de  recompensas, y de poder hacerlo yo lo volvería a elegir. A propósito, me siento extremadamente privilegiado por haber tenido la oportunidad de influenciar tantas vidas, por haber tenido tantos pacientes que depositaron en mí su más valioso bien: su salud.
Sepan que no hay suficiente dinero en el mundo que provea tal satisfacción, la satisfacción de ayudar a alguien que lo necesita. También estoy aquí para decirles que el futuro no está predeterminado, su futuro puede ser moldeado y cada uno de ustedes puede hacer que suceda. “Lo que ustedes hagan marca la diferencia” dijo Jane Goodall. “…Deben elegir qué tipo de diferencia quieren hacer.” Quizás no puedan conseguir todo lo que quieren, pero deben proponerse objetivos altos y viajar en esa dirección el mayor tiempo y distancia que puedan. Es la única forma de hacer una diferencia, paso a paso, con lentitud y constancia.
Así que, la próxima vez que vean algo que necesita ser cambiado, involúcrense en vez de culpar al sistema. Sigan el consejo del famoso filósofo Hindú Rabindranath Tagore, que dijo “Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”. Y luego de encenderla, usen su liderazgo, recluten a otros para encender mas velas, y antes de lo que piensan, tendrán iluminado el camino hacia un futuro mejor.

III. Su College, su plataforma y su guía moral:
Espero que a lo largo de mi discurso, esta noche les haya mostrado algunas de las muchas áreas en las que nuestro College, bajo el excelente liderazgo de su Director Ejecutivo Dr. Davis B. Hoyt, ha desarrollado la infraestructura que los ayudará a hacer frente a las fuerzas de cambio. Ya sea a través de la División de Educación, llenando la brecha entre práctica y estado actual de conocimientos, o a través de la División de Investigación y Cuidado Optimo del Paciente, con su valoración de calidad, seguridad y costos, o a través de la División de Defensa y Política de Salud, ayudando a implementar estrategias en el cuidado de la salud, o a través de la División Servicio a Miembros, enfocada en ustedes y sus proyectos, el College los provee de la plataforma adecuada para ejercitar su liderazgo. Esta noche yo los invito a que se involucren, y que lo hagan hoy, en esta etapa de su vida, para crear un futuro ideal para ustedes y sus pacientes. Para transitar este camino necesitaran una guía moral, algo que los ayude a distinguir el bien del mal.
El personal del American College of Surgeons ha dado el ejemplo este último año. Luego de un atento y arduo proceso de 6 meses de duración, han identificado un grupo de valores y los han hecho propios. Estos valores reflejan no solo las ideas de nuestro personal, espero que además expresen los de muchos cirujanos con los que han trabajado codo a codo. He tenido la oportunidad de examinar estos valores y reconozco que hablan por mí, como cirujano, como así también por el staff de nuestro Colegio. Les ofrezco los cinco valores:

A- Profesionalismo: para ejemplificar los más altos niveles de honestidad, responsabilidad y respeto. La importancia del profesionalismo para nosotros los cirujanos, fue resaltada por LaMar McGinnis en su Discurso Presidencial, cuando señaló que es lo que “nos sostiene, nos da cuerpo, vigor, y nos lleva hacia adelante”. Para mí, personalmente, es sinónimo de compasión y cuidado. Peabody elocuentemente dijo: “Al paciente no le importará cuanto sabes de medicina, hasta que no sienta cuánto te importa como persona”.

B- Excelencia: nuestro equipo cree que la excelencia es un objetivo a perseguir, implica sobrepasar niveles internos y externos, e ir en busca de otros. Se me ocurren pocos valores que se asocien tan cercanamente con la cirugía más que la excelencia. La búsqueda incesante de la perfección en todo lo que hacemos, debe ser el sello de un cirujano.

C- Innovación: entendida como la búsqueda de cambios creativos y frontales que nos permitan realizar mejor nuestra labor. Anteriormente mencionamos la importancia que tiene la innovación para vuestro futuro.

D- Introspección: definida como la actitud que lleva, por medio de la reflexión, a explorar la propia mente, y así definir los aspectos que motivarán un crecimiento profesional, con autocrítica y autoevaluación.

E- Inclusión: se refiere a la participación activa de todos los individuos y entidades involucradas para optimizar la inteligencia colectiva. El valor de la inclusión en el mundo actual no puede ser desestimado. El solo hecho de respetar nuestras diferencias en función de valores o de gentileza social, no es suficiente. Debemos reconocerlas, celebrarlas ya que son ellas el vehículo de la inteligencia colectiva y la creatividad. Les sugiero que hagan esto, pero al mismo tiempo les pido que no se olviden quienes son y cuáles son sus raíces. No se trata de dejarse desaparecer en la multitud, deben también preservar y celebrar lo que es diferente en ustedes, su acento, sus creencias, sus modos, sus valores personales, sus ideas propias. Respetar y aceptar a los demás se puede lograr de la mejor manera, cuando uno tiene respeto por uno mismo y sus valores. Es hora que nosotros como organización,  aceptemos otras organizaciones con valores equiparables; como médicos, de aprender a trabajar en conjunto con el resto del personal de salud en equipos de alta performance. Solo logrando reunir nuestras mentes y energía, triunfaremos como profesión y como sociedad.

Les he resumido los 5 valores morales de nuestro College. Aquellos de ustedes con una mente matemática pueden pensarlos en termino de la formula P + E + I al cubo.

 Cada Presidente ha tenido su tema para su año. Mi tema para el próximo año es “El cirujano del futuro: forjando innovación y ciencia con valores morales”, y humildemente les ofrezco los valores descriptos para ser usados como guía moral.

Damas y Caballeros, como nos acercamos al final del discurso, quiero felicitarlos otra vez por haber logrado ser Fellows de esta gran organización. Ahora pueden usar con orgullo la sigla FACS junto a su nombre, para decir que son Fellows del American College of Surgeons, o como felizmente dijo Gerry Healy, uno de nuestros  presidentes. “Forever A Caring Surgeon”.

Hay muchos desafíos por venir pero espero haberlos convencido de que podemos enfrentarlos y triunfar. Estamos todos juntos en esto. Deben confiar en lo que hay dentro suyo. Yo confío en ustedes. Christopher Robin dijo, “Siempre recuerda: Eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces, y más inteligente de lo que piensas”. Ustedes, queridos amigos, tienen el poder de cambiar el mundo.

 

 

 

sector miembros

Usuario:

Password:


Olvidé mi contraseña


A.A.C. Y LA COMUNIDAD

Cirujano

cirujanos certificados

Cirujano

Certificados on-line

Certificados

Zonas de COnflicto

Zonas de conflicto declaradas Ver listado


Asociación Argentina de Cirugía
Marcelo T. de Alvear 2415, C.A.B.A.
011-48222905, 48226458, 48253649 - info@aac.org.ar